Perú: El Banco Central del Perú mantiene sin cambios los tipos de interés en agosto
El banco mantiene los tipos sin cambios por undécima reunión consecutiva: En su reunión del 13 de agosto, el Banco Central del Perú (BCRP) mantuvo la tasa de interés de referencia en el 4,25 %. Esta fue la undécima vez consecutiva que se mantuvo sin cambios desde septiembre de 2025, lo que coincidió con las expectativas del mercado.
El banco considera que la crisis de los precios energéticos en Irán es temporal: El BCRP mantuvo los tipos, ya que la inflación se ha mantenido por encima de su rango objetivo del 1,0-3,0 % y, en julio, las expectativas de inflación para 2026 se revisaron al alza hasta el límite superior del rango objetivo. No obstante, el Banco optó por no subir los tipos, ya que espera que las presiones inflacionistas se atenúen a medida que se disipen las perturbaciones temporales de la oferta derivadas del conflicto en Oriente Medio, aunque destacó los riesgos al alza para las perspectivas de inflación, entre ellos la recrudescencia del conflicto entre EE. UU. e Irán y el impacto de El Niño. La favorable actividad económica también respaldó la decisión de mantener los tipos sin cambios.
Es probable que el banco mantenga su postura hasta finales de año: El Banco Central no ha ofrecido indicaciones específicas sobre su política monetaria futura. La mayoría de los panelistas espera que el Banco mantenga los tipos sin cambios hasta finales de año, mientras que una minoría considera que hay margen para subidas o bajadas. Por lo tanto, será fundamental estar atentos a la evolución de los precios mundiales de las materias primas y de la inflación nacional. El BCRP se reunirá de nuevo el 10 de septiembre.
Opinión de los panelistas: En cuanto a las perspectivas, Santiago Téllez, de Goldman Sachs, afirmó: «Prevemos que la inflación general seguirá aumentando en los próximos meses, alejándose del rango objetivo y superando las previsiones del banco central. Con un tipo de interés real ex ante del 1,2 % […], la orientación de la política monetaria se ha vuelto demasiado acomodaticia para las perspectivas macroeconómicas, en un contexto de inflación al alza, demanda interna sólida, un mercado laboral ajustado y múltiples perturbaciones en el lado de la oferta —aunque estas últimas sean temporales—, dado el creciente riesgo de efectos de segunda ronda sobre los precios. Tras esta decisión, retrasamos en una reunión del Comité de Política Monetaria (MPC) nuestra previsión de una subida de tipos de 25 puntos básicos, pero reconocemos que la próxima decisión de política monetaria dependerá en gran medida de los datos, y que una cifra de inflación baja o la estabilización de las expectativas de inflación podrían reforzar la postura de esperar y ver qué sucede».