Colombia: El crecimiento económico repunta en el primer trimestre de 2026
El crecimiento del PIB supera las estimaciones del mercado: El PIB de Colombia creció un 2,2% en términos anuales en el primer trimestre, tras una expansión del 2,1% en el trimestre anterior y superando las expectativas del mercado. En términos intertrimestrales desestacionalizados, el PIB creció un 0,6% en el primer trimestre, tras una lectura plana en el trimestre anterior.
El gasto privado encabeza el crecimiento del PIB: En relación con los datos del trimestre anterior, las cifras del primer trimestre mejoraron para el consumo privado (+2,7% en términos anuales frente a +2,3% en el cuarto trimestre), la inversión fija (+3,7% frente a -2,0% en el cuarto trimestre) y las importaciones de bienes y servicios (+3,5% frente a +2,9% en el cuarto trimestre). Por el contrario, el consumo público (+7,8% frente a +9,2% en el cuarto trimestre) y las exportaciones de bienes y servicios (+3,5% frente a +3,7% en el cuarto trimestre) se moderaron. El gasto privado fue el principal motor del crecimiento en el primer trimestre, gracias a un aumento sin precedentes del salario mínimo del 22,7%, efectivo a partir del 1 de enero. Por otra parte, el sector exterior lastró el crecimiento del PIB como consecuencia del mayor proteccionismo comercial mundial.
Aumenta el crecimiento del PIB, pero hay riesgos: Se espera que la economía crezca a un ritmo más fuerte en el segundo trimestre. No obstante, existen riesgos a la baja. Es probable que las mayores presiones sobre los precios debidas a la guerra entre Estados Unidos e Irán y los elevados tipos de interés depriman la actividad interna. Además, el malestar social relacionado con las elecciones presidenciales de mayo podría agriar la confianza de los inversores y lastrar el consumo interno.
La visión de los panelistas: Al comentar las perspectivas, Alejandro Reyes González, de BBVA, señaló: «La tendencia observada en las variables está en línea con lo esperado, salvo por el comportamiento de la demanda externa (que fue más dinámico de lo anticipado, tanto en exportaciones como en importaciones) y especialmente el comportamiento de la variación de inventarios. Esta es una variable muy volátil, pero apunta a un sesgo a la baja para el comportamiento del PIB este año, a pesar de que la dinámica del gasto interno sigue siendo favorable. Teniendo esto en cuenta, creemos que existe un sesgo a la baja en nuestra previsión de crecimiento para el año.»