Turquía: El crecimiento económico se ralentiza en el primer trimestre de 2026
El crecimiento del PIB se desacelera por tercer trimestre consecutivo: El PIB anual de Turquía creció un 2,5 % en el primer trimestre, tras un crecimiento del 3,4 % en el trimestre anterior, lo que supone una continuación de la fuerte desaceleración registrada en los últimos trimestres. El dato del primer trimestre fue el más débil desde el segundo trimestre de 2024 y quedó por debajo de las expectativas del mercado. En términos intertrimestrales ajustados estacionalmente, la economía creció un 0,1 % en el primer trimestre, tras un crecimiento del 0,4 % en el trimestre anterior.
La débil demanda exterior lastra el crecimiento económico: En comparación con los datos del periodo anterior, las cifras del primer trimestre registraron un descenso en el consumo privado (+4,8 % interanual frente al +5,2 % del cuarto trimestre), la inversión fija (+3,0 % frente al +5,4 % del cuarto trimestre), las exportaciones de bienes y servicios (-12,7 % frente al -2,3 % del cuarto trimestre) y las importaciones de bienes y servicios (-2,0 % frente al +3,8 % del cuarto trimestre). Por el contrario, el indicador del consumo público mejoró en el primer trimestre (+2,1 % frente al -0,9 % del cuarto trimestre).La demanda exterior fue el principal lastre para el crecimiento interanual, ya que las exportaciones acentuaron su tendencia negativa, con una caída del 12,7 %. Esto sugiere que la depreciación de la lira ha sido insuficiente para compensar la inflación interna de Turquía, que sigue siendo elevada, lo que ha restado competitividad a sus exportaciones en el extranjero.
Opinión de los panelistas: En cuanto a los datos y las perspectivas, Muhammet Mercan, de ING, afirmó: «La contribución de las exportaciones netas se ha adentrado aún más en territorio negativo, lo que supone un lastre más pronunciado para el crecimiento. Por el contrario, la demanda interna —a pesar de una clara pérdida de impulso— ha seguido siendo el principal motor de la actividad económica. De cara al futuro, los indicadores adelantados para el segundo trimestre […] apuntan en conjunto a un debilitamiento continuado de la dinámica de crecimiento». Los analistas de EIU añadieron: «Esperamos que el crecimiento de las exportaciones y el turismo siga siendo moderado, y que el Gobierno mantenga sus políticas monetarias antiinflacionistas, aunque podría aumentar el gasto para apoyar a los hogares y/o a los sectores en dificultades. La agricultura se recuperará de la mala cosecha del año pasado, pero esto solo contribuirá de forma limitada al crecimiento del PIB. La actividad económica podría recibir un impulso si el Gobierno flexibiliza la política más rápidamente de lo que esperamos —por ejemplo, ante la posibilidad de unas elecciones anticipadas—, pero este no es nuestro escenario principal».