Suecia: El Banco Central mantiene de nuevo el tipo de interés oficial en mayo
Los mercados prevén el quinto mantenimiento consecutivo: El 7 de mayo, el Riksbank decidió mantener el tipo de interés oficial en el 1,75%, al igual que en sus cuatro decisiones anteriores. El mantenimiento prolongado se produjo tras un recorte acumulado de 225 puntos básicos desde mayo de 2024 hasta octubre de 2025 y se ajustó a las expectativas del mercado.
La inflación y la actividad económica, más débiles de lo previsto, impulsan la subida: El Riksbank destacó los crecientes riesgos derivados de la guerra en Oriente Medio. No obstante, el Banco señaló que la inflación sigue por debajo del objetivo del 2% y que recientemente se ha situado por debajo de sus previsiones. Por otra parte, el Banco señaló que los datos de actividad económica eran más débiles de lo previsto, razón de más para mantener los tipos de interés hasta que se tenga una idea más clara de los efectos de la guerra en la economía sueca.
Perspectivas políticas: El Banco señaló que podría ser necesario subir los tipos si un conflicto prolongado provoca un repunte persistente de la inflación. Todos los panelistas excepto uno prevén mantener los tipos en la reunión del 16 de junio, pero el panel está dividido en cuanto a los niveles a finales de año, ya que algunos no prevén ningún cambio y otros una subida de 25 puntos básicos.
La visión de los panelistas: Según los analistas de Nomura: «Seguimos esperando que no se produzca ningún cambio en el tipo de interés oficial del Riskbank este año, ya que la débil inflación se ve compensada por los riesgos al alza derivados de la crisis mundial de los precios de la energía. Por el contrario, Katya Vashkinskaya, de Goldman Sachs, afirma: «Seguimos esperando que el Riksbank se mantenga a la espera en las próximas reuniones, y que empiece a subir el tipo de interés oficial en diciembre de este año hasta el 2,25% en 2027. Sin embargo, creemos que el Comité Ejecutivo tendrá que ver pruebas de que el choque energético empieza a generar presiones inflacionistas más amplias y persistentes antes de justificar un endurecimiento más temprano, y vemos posible un inicio más tardío de la normalización».