Rumanía: La economía se estanca en el primer trimestre de 2026
El PIB se mantiene estable en el primer trimestre, tras dos contracciones consecutivas: El PIB de Rumanía se mantuvo estable, en términos intertrimestrales y ajustado estacionalmente, en el primer trimestre, tras una contracción del 1,9 % en el trimestre anterior. En términos interanuales, la economía se contrajo un 1,5 % en el primer trimestre, sin cambios respecto al dato del trimestre anterior.
Contratos de gasto privado: En comparación con los datos del trimestre anterior, las cifras del primer trimestre mejoraron en lo que respecta al consumo público (+3,9 % en términos intertrimestrales ajustados estacionalmente frente al -6,6 % del cuarto trimestre), la inversión fija (+1,4 % frente al +0,6 % del cuarto trimestre), las exportaciones de bienes y servicios (0,0 % frente al -0,2 % del cuarto trimestre) y las importaciones de bienes y servicios (+1,0 % frente al -1,9 % del cuarto trimestre). Por el contrario, el indicador del consumo privado se debilitó en el primer trimestre (-1,8 % frente al -1,1 % del cuarto trimestre). El consumo privado fue el principal lastre para la economía, lastrado por la elevada inflación, el deterioro de la confianza de los consumidores, los elevados costes de financiación y la desaceleración del crecimiento de los salarios reales.
El crecimiento del PIB se acelerará en el futuro: Nuestra previsión es que el crecimiento intertrimestral del PIB alcance en el segundo trimestre su nivel más alto en más de tres años, impulsado en parte por un efecto de base baja, tras tres trimestres consecutivos de crecimiento escaso o nulo. La financiación de la UE y la mejora de la demanda exterior procedente de Europa Occidental deberían servir de apoyo a la actividad económica. No obstante, es probable que el consumo privado se mantenga moderado a corto plazo, lastrado por los elevados costes de financiación, la débil confianza de los consumidores —que en abril alcanzó su mínimo en 14 años— y la elevada inflación; la crisis energética de Irán impulsará al alza la inflación importada. Los riesgos siguen inclinándose a la baja: el estancamiento político podría retrasar los desembolsos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE y lastrar la inversión. Si se analiza el conjunto del año 2026, se prevé que el crecimiento del PIB se estanque casi por completo, registrando su mínimo en seis años.
Opinión de los panelistas: En cuanto a las perspectivas de crecimiento del PIB para 2026, los analistas de la EIU afirmaron: «Actualmente prevemos una recuperación a partir del tercer trimestre de 2026, cuando el consumo privado debería repuntar a medida que la inflación se modere. Las entradas de fondos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF) de la UE deberían impulsar la inversión pública y estimular otros sectores de la economía en la segunda mitad de 2026. La mejora de las perspectivas de crecimiento en Europa occidental (especialmente en Alemania) —a pesar de la incertidumbre sobre la duración de la guerra en Irán— también contribuirá al crecimiento a finales de año».