Grecia: El crecimiento económico se desacelera en el primer trimestre de 2026
El crecimiento del PIB se ralentiza hasta alcanzar su ritmo más bajo desde el tercer trimestre de 2023: El PIB de Grecia creció un 0,2 % en términos intertrimestrales ajustados estacionalmente en el primer trimestre de 2026, tras un crecimiento del 0,7 % en el trimestre anterior. El dato del primer trimestre fue el más débil desde el tercer trimestre de 2023. En términos interanuales ajustados estacionalmente, el PIB creció un 2,0 % en el primer trimestre, tras un crecimiento del 2,3 % en el trimestre anterior.
El gasto privado y la inversión frenan el impulso: En comparación con los datos del trimestre anterior, las cifras del primer trimestre registraron un descenso en el consumo privado (0,0 % en términos intertrimestrales ajustados estacionalmente frente al +0,7 % del cuarto trimestre), la inversión fija (-2,5 % frente al +3,3 % del cuarto trimestre), las exportaciones de bienes y servicios (+0,3 % frente al +0,9 % del cuarto trimestre) y las importaciones de bienes y servicios (-0,6 % frente al +3,6 % del cuarto trimestre). Por el contrario, el indicador del consumo público mejoró en el primer trimestre (+2,4 % frente al -0,3 % del cuarto trimestre). El consumo de los hogares se estancó debido al deterioro de la confianza de los consumidores a causa del aumento de la inflación; las presiones sobre los precios se han visto especialmente agravadas por la crisis energética de Irán, debido a la fuerte dependencia de Grecia del gas natural para la generación de electricidad.
La crisis energética de Irán ensombrece las perspectivas: De cara al segundo trimestre, es probable que el crecimiento secuencial del PIB se mantenga cerca del ritmo moderado del primer trimestre, antes de cobrar impulso hacia finales de año. No obstante, se prevé que el crecimiento anual del PIB se ralentice este año con respecto a 2025, ya que la crisis de los precios de la energía en Irán arrastrará el crecimiento del consumo privado a su nivel más bajo en seis años, a pesar del alivio que suponen los recortes fiscales y las medidas de apoyo energético. Mientras tanto, el crecimiento del consumo público y de la inversión fija debería mantenerse sólido, gracias a los fondos de la UE. La reanudación de la guerra en Irán supone un riesgo a la baja, dada la dependencia de Grecia del gas natural importado y su proximidad geográfica al conflicto, lo que podría perjudicar la actividad turística —que representa alrededor del 25 % del PIB—.